martes, 7 de abril de 2020

Martes Santo, 7 de Abril de 2020

Dibujo: Roberto Alonso
Amaneció el Martes Santo, la lluvia hizo acto de presencia, era primavera y es Valladolid, que más podemos decir... pues que suele llover a veces en Semana Santa.
Nuestra intrépida "semanasantera" se levantó rápido quería conocer el Museo de Escultura, sabía que no vería los Pasos Procesionales, pues ya estaban en las Iglesias, pero aún así quería conocer el resto de joyas en escultura policromada.

Se pasó toda la mañana, disfrutó de lo lindo, sala a sala, siglo a siglo, escultor a escultor...
Había cesado la lluvia, sin duda un alivio y grandes claros se vislumbraban en el cielo de Castilla.

En cuanto terminó de comer y descansó un ratillo, se dirigió a las puertas de las Angustias, no se quería perder la salida de la Señora, camino a la procesión del Encuentro, que año tras año no podía faltar en su vida cofrade.

Madre e Hijo se encuentra en la calle de la amargura, camino del Calvario; y aquí en Valladolid esa calle se encuentra en la Plaza de la Santa Cruz, hermoso nombre para recrear tan bella escena.
El silencio se hizo, las emociones a flor de piel, la gente expectante, se abren las puertas de la penitencial... 
Por el otro lado, el Cristo con la cruz a cuestas ya salió de su casa de San Andrés, para dirigirse por la vieja calle de los herradores hacia Santa Cruz.

Pero en la calle de la amargura sale la Madre, hermosa, al compás del redoble, de costero a costero, con olor a incienso; los hermanos de carga la mecen delicadamente y parsimoniosa se acerca al dintel, suena la marcha Real y sale a la calle a la vista de sus hijos, que fieles y devotos, como cada año, allí están esperándola. Termina la Marcha Real y suena Caridad, caridad del Esgueva, y marcha hermosa al encuentro con el Hijo.

El gentío es enorme, no se puede dar un paso pero nuestra amiga veloz en su mente se sitúa en la Plaza de Santa Cruz, por un lado ve aproximarse al Cristo y por el otro a María. La destreza de los hermanos de carga es asombrosa, suena la marcha de la saeta y ante la fachada del colegio de Santa Cruz, fundación de la época de los reyes Católicos, se escenifica tan excelso encuentro.

Dibujo: Roberto Alonso
Un sacerdote sube al púlpito improvisado, dirige a los fieles un fervorín , todos escuchan atentos. Finaliza el sacerdote el responso con una salve a la Madre dolorosa,  suena de nuevo la marcha real y ambas comitivas vuelven a sus respectivos templos. 

El Cristo a San Andrés, la Virgen a las Angustias,... en silencio, con arte y poco a poco. Una vez lleguen a los templos se entonarán: el Perdón Oh Dios mío y La Salve.

Aquí, en frente de la penitencial,los soportales del Calderón están repletos, no cabe un alma.
El canto resuena con profunda devoción y la Madre regresa otro Martes Santo de nuevo a su casa.

https://www.youtube.com/watch?v=JsnEQJxvGWo


Nuestra amiga se desplaza hasta el Santuario para ver la renovación de la Promesa, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna renueva cada año este juramento de silencio, en la procesión del Viernes Santo.
Dibujo: Roberto Alonso

"Que cumpláis vuestra promesa, hermanos cofrades, en la procesión del Viernes Santo, si es así que Dios os lo premie, sino que os lo demande"

El Atado, en una hermosa carroza plateada, recorre buena parte del centro de la ciudad, desde el Santuario se encamina, ya con frío intenso, hacia la Iglesia de la Vera Cruz, allí ya de madrugada dejan al Señor, mientras se entona el Himno Nacional.
Su cofradía se recogerá en el Convento de Santa Isabel.
Finaliza el Martes Santo, se espera con emoción y nerviosismo la jornada del Miércoles Santo... así que nuestra soñadora se retira a descansar.

https://www.youtube.com/watch?v=qJy0sLmAw5Q













lunes, 6 de abril de 2020

Lunes Santo, 6 de Abril de 2020

Dibujo Roberto Alonso
Nuestra protagonista despertó, lo hizo recordando el día tan magnífico vivido el Domingo de Ramos; el Lunes Santo también presagiaba una jornada espectacular. Decidió hasta que dieran las 8 de la tarde, y estar a las puertas de la Vera Cruz, recorrer Iglesias y Conventos para conocer un poco más de cerca a las diferentes cofradías: sus pasos, su historia, su patrimonio, ... se pasó buena parte de la mañana yendo de acá para allá.

Tomó un respiro para comer y después de un rato de descanso y sobremesa, se arregló y se encaminó hacia la Iglesia de la Vera Cruz. La tarde comenzaba a declinar, los comercios del centro de la ciudad comenzaron a cerrar y sus vecinos se preparaban para asistir a la procesión.

Nuestra amiga hacia allá se encaminó, justo en la esquina de Platerías con Macías Picavea, buscó un sitio y esperó; dieron las 8 y las puertas del templo penitencial se abrieron, dos cofrades de la hermandad de la Vera Cruz se encargaron de ello.
Y poco a poco la procesión del Rosario del Dolor se puso en marcha.

Salió la cofradía de la Oración del Huerto, con cofrades y hermanas de devoción y al poco apareció el paso de la hermandad, obra que el escultor Andrés de Solanes talló alrededor de 1629.

Dibujo: Roberto Alonso
Vestían de verde olivo y negro, colores apropiados sin duda.

Les siguieron unos de blanco y azul celeste, portaban a una imagen bellísima de Gregorio Fernández: "Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna", de 1619.
Acompañaban cofrades de luz, manolas y niños con columnas pequeñas como hachón. Al salir la imagen la marcha Real fue interpretada, el pueblo fiel escuchaba con atención, no se oía nada, ni si quiera un susurro, la expectación era máxima.

La tercera hermandad en salir fue la de los Artilleros, como en las anteriores acompañaban niños y niñas de la cofradía, cofrades y manolas que alumbraban a la imagen del Ecce Homo de la cofradía de la Vera Cruz, también imagen de Gregorio Fernández, de 1620; esta imagen en su día era parte integrante de una escena procesional más amplia: "La coronación de espinas".

Otra nueva hermandad aparecía en escena, era curioso no llevaban capuchón, palabra que usaban los lugareños para designar a cofrades y capirotes; era la Cofradía del Despojado.
Alumbraba al paso "Camino del Calvario" y que durante el año se conserva en el Museo de Escultura. También de Gregorio Fernández, escultor por antonomasia del barroco de Castilla.
Dibujo: Roberto Alonso

Se incorporó después la Cofradía de las Siete Palabras con el paso de la Crucifixión del Señor, obra de escultores castellanos con fecha algo imprecisa, pero que bien podría ser hacia 1650. 

Finalmente apareció la Virgen Dolorosa, al fondo de la Platería, imagen titular de La Vera Cruz y señera de la Semana Santa de Valladolid.
Escultura que ejecutó el escultor por excelencia, pero que lo hizo para el paso del Descendimiento, años después fue retirada de ese paso para recibir culto propio, pues su devoción era cada vez mayor entre las gentes y cofrades.

Recorrieron buena parte del centro de la ciudad rezando los misterios dolorosos del rosario; a lo largo del recorrido otras hermandades salían a las puertas de sus templos.
Era noche cerrada, la procesión lenta, parsimoniosa y en silencio, sólo roto por el rezo, fue pasando por calles y plazas ante un gran número de files, devotos y turistas que estos días recorrían la ciudad del Pisuerga.

https://www.youtube.com/watch?v=I-3OGTMcq4k


Dibujo: Roberto Alonso
Después de reponer fuerzas y tomar un refrigerio, se dirigió a la Iglesia de la Antigua, bellísimo templo con elementos del románico y gótico, de la cual cabe destacar la torre esbelta y hermosa.
El marco era incomparable, aunque el frío hacía mella en la ciudad castellana.

Desde allí partiría la procesión de la Buena Muerte, con el "Cristo del Olvido" y su cofradía titular, la de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor.

Llegaron al Real Colegio de San Albano, donde en siglos pasados los católicos ingleses, que querían ser curas, venían hasta aquí para prepararse para el ministerio sacerdotal.

Ante la Virgen de Vulnerata se hizo una acto de oración, sencillo y emotivo, para posteriormente regresar hasta el templo parroquial y sede de la hermandad.

https://www.youtube.com/watch?v=VHCZbfg0SNM

Era ya de madrugada y nuestra protagonista decidió retirarse a descansar, el día había sido intenso y todavía quedaba mucha Semana Santa.







domingo, 5 de abril de 2020

Domingo de Ramos, 5 de abril de 2020


Dibujo Roberto Alonso
Amanecía en la vieja capital castellana, el día era grisáceo, parecía como si las nubes tuviesen ganas de llorar. Nuestra protagonista dio un salto y desde su cama fue rápida a la terraza de la habitación, se asomó y vio que el cielo estaba plomizo, y su talante cambió, aunque se dijo; "es Domingo de Ramos, no puede llover".

Se arregló convenientemente, el día lo merecía, y tras un buen desayuno acudió a oír misa a la Catedral; le encantaba presenciar aquella bendición de las palmas y hacer aquella procesión intimista por los viejos vestigios de la Colegiata. 

El Cardenal Arzobispo impartió la bendición ante sacerdotes y cofrades e invitó a todos los presentes a presenciar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de un borrico.

Iban a dar las 12 y de repente, por la megafonía instalada en el centro histórico de la ciudad se oyó majestuoso un himno, era el Hosanna , al Hijo de David; que había marcado a varias generaciones de cofrades vallisoletanos a lo largo del siglo XX:

 https://www.youtube.com/watch?v=JbBxyQJU5sw

Nuestra intrépida y soñadora protagonista había ocupado un lugar privilegiado, entre las calles Arribas y Cascajares, allí en aquella esquina pudo ir viendo la incorporación de las diferentes cofradías y hermandades de Valladolid, los niños y niñas con sus palmas, el colorido de sus hábitos, el retumbar de las diferentes bandas de cornetas y tambores.

Dibujo Roberto Alonso
Y de fondo... de fondo se seguía oyendo el Hosanna al Hijo de David;  una vez conformada la planta procesional, apareció por la calle el viejo paso de tela encolada conocido como "la Borriquilla", decían los entendidos que obra de Francisco Giralte en el siglo XVI; lo portaban los hermanos de carga de la cofradía decana de la ciudad, la Santa Vera Cruz, y lo hacían de manera magistral al compás de la marcha Bendición.

La comitiva procesional siguió por la calle Regalado, nuestra protagonista debido a la gran cantidad de pueblo fiel congregado por los alrededores, no le quedó más remedio que ir a la calle de la Platería para poder ver la llegada de la procesión y presenciar el final de la misma.

Y es que ese día en Valladolid es muy difícil dar un paso, la calle Duque de la Victoria,la de Montero Calvo, Santiago e incluso la Plaza Mayor están atestadas de público, devotos y turistas. 

Así pues nuestra amiga imaginaria acertó, fueron llegando cofradías, niños y cofrades, palmas y estandartes; la calle Platerías estaba repleta. Sólo quedaba libre el pasillo central para ver pasar a la Borriquilla de nuevo y agitar con fuerza la palma y contemplar las palmas de todos en alto y en movimiento... es uno de esos momentos álgidos de la Semana Santa Vallisoletana.

https://www.youtube.com/watch?v=CEDY5gYWzEA

Los hermanos de carga acercaron el paso con solemnidad al portón penitencial, el Sr Arzobispo de Valladolid, desde el balcón de la Iglesia,... magnífica estampa si duda..., dirigió a todos lo vecinos de la ciudad unas palabras de cariño, así como anunciarles los días difíciles de la Pasión de Nuestro Señor.

Todos los niños al acabar batieron sus palmas, sonó el Himno Nacional y la querida Borriquilla volvía a su templo, a la espera de una nueva salida dentro de un año.


Dibujo Roberto Alonso
La algarabía y el júbilo continuaron por calles y plazas, mientras el resto de cofradías y hermandades se recogían en sus templos e iglesias.
Había que hacer un receso y la comida del Domingo de Ramos con amigos y familiares es obligada cita.

La ciudad espera en calma la tarde del Domingo de Ramos; este año nuestra protagonista quería ver de primera mano la salida del Cristo de Medinaceli de la Iglesia parroquial de San Martín; lo cargaban al estilo jerezano, a costal.

Se congrega una enorme muchedumbre a sus puertas, son las 7 en punto, el portón se abre y la Cofradía del Discípulo Amado aparece en escena. 
Poco a poco van saliendo niños y cofrades, es la cofradía más moderna de la ciudad, de repente el paso se acerca al dintel y la banda de la Piedad hace sonar la marcha Real y el Cristo, meciéndose, sale a la plazuela.


https://www.youtube.com/watch?v=coEH9qfRrfo

El desfile continúa por Rúa Oscura, Platerías y Plaza del Ochavo; el gentío es inmenso y la hermandad se dirige a la Iglesia Mayor, allí realizará un breve acto de oración para luego regresar a su casa, a su templo parroquial.

https://www.youtube.com/watch?v=xfMDl6TbG2w

Dibujo Roberto Alonso
El día va llegando a su fin, pero a nuestra protagonista le quedan fuerzas para ver a la hermandad de las Siete Palabras con el Cristo de los Trabajos, obra de Gregorio Fernández, que lo traslada desde la Iglesia de Filipinos hasta la de Santiago.

Llega corriendo para ver su emotivo paso por el Paseo central del Campo Grande, a oscuras, solamente alumbran las velas de sus hermanos cofrades, que con mucha solemnidad y arte lo llevan hasta el templo del patrón de España y allí rendirle un emotivo besapié.

https://www.youtube.com/watch?v=oR4XWFIh3fo

Las fuerzas escasean, pero ese gesto de cariño al crucificado es de obligado cumplimiento.

Mañana será Lunes Santo y otra aventura hermosa aguarda a nuestra soñadora intrépida de esta peculiar Semana Santa de Valladolid 2020.

















sábado, 4 de abril de 2020

Sábado de Pasión, 4 de Abril de 2020.

Dibujo Roberto Alonso
Amaneció un sol brillante, nuestro protagonista no madrugó mucho, decidió recuperar fuerzas para hoy. Se presentaba una tarde extraordinaria de procesiones, fe y oración.
A las seis de la tarde quería ver salir al "Cristo de la Misión", obra de los escultores castellanos del siglo XVII, era una imagen de medio cuerpo al que el año pasado le habían acoplado la parte del cuerpo que le faltaba. Era un Ecce Homo, de bella hechura, que fue encontrado en un polvorín del ejército en la provincia de Burgos, al depender del ministerio de defensa, se trasladó hasta la capitanía general de Valladolid. 
Nuestro amigo llevaba allí apostado desde hacía tiempo, a la mismísima puerta del Palacio Real, pues sabía que la gente acudía en masa para ver la salida del Cristo desde el patio de armas.
Era una procesión casi nueva, salía por segunda vez, era la de regla de la Hermandad del Stmo Cristo de los Artilleros. Dieron las seis, la puerta del viejo Real se abrió, el incienso que el monaguillo había encendido hacía un rato ya se respiraba en el ambiente. Olía a flor de azahar y jazmín.
La gente se empinaba para ver al Cristo, aún no había llegado; fueron saliendo cofrades: primero niños, hermanas de devoción ataviadas con sus mantillas y peinetas, luego los hermanos de luz, un escuadrón del ejército, artilleros obviamente... y al poco sonaron los acordes de la marcha real, interpretada magistralmente por la banda Pureza que acompañaba en la comitiva.
Dibujo Roberto Alonso
El Señor cruzó el dintel de aquel viejo portón real, donde un Viernes Santo, de aquella Semana Santa de 1604 naciera el Rey Felipe IV. 
Los hermanos de carga mostraron su buen y saber hacer, salieron a la plaza de San Pablo, la revirada fue espectacular al son de la marcha "La Pasión",... 


...para continuar  por San Quirce, la vieja plazuela de las Brígidas, y llegar a la de Expósitos y a la vieja callejuela de las Catalinas . Por ahí darían al convento de Santa Isabel y hacer un acto oración.

El tiempo se le pasaba rápido, decidió hacer un impás y acercarse a la Iglesia de las Angustias para realizar el tradicional besapié a nuestra Madre la Virgen, era algo que hacía todos los sábados de dolores y éste no sería menos.

Desde allí, otra vez raudo y veloz en su imaginación, se acercó por la plaza de San Pablo a la calle Imperial y encontrarse con la cabecera de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo; ésta había partido a las 7 de la tarde del convento de San Quirce para realizar el tradicional ejercicio de las 5 llagas. Sus hermanos portaban magistralmente en andas al viejo Cristo de aquel Humilladero que tenían en la puerta del Puente, obra de Manuel Álvarez, escultor vallisoletano, y que la ejecutó entre 1548 y 1563.

Dibujo Roberto Alonso
Acompañó devotamente al desfile, rezando en cada convento las correspondientes oraciones.
La noche caía, el cielo parecía cubrirse y apenas dejaba contemplar la inminente luna llena, esa primera luna llena de primavera, la que presagia y nos trae nuestra Semana Grande.

La procesión regresó por Santo Domingo de Guzmán, allí el derroche de arte de los comisarios del Santo Cristo fue sublime, al son de marchas interpretadas por la banda del Santísimo Cristo del Perdón...


llegaron a la calle Expósitos y de ahí al Convento de San Quirce.

Con el canto del "Perdón Oh Dios mío" y la Marcha Real se dio por concluido el Sábado de Pasión, a la espera del clarear del ansiado Domingo de Ramos, para gozo y deleite de niños y grandes.
Así pues nuestra incansable protagonista, ya bien entrada la madrugada decidió retirarse a descansar, siempre se ponía nerviosa la noche anterior al Domingo de Ramos.
Otro gran día se avecinaba en Valladolid.






viernes, 3 de abril de 2020

Viernes de dolores, 3 de Abril de 2020

Dibujo Roberto Alonso
Aquella Semana Santa sería recordada para siempre en la memoria de los vallisoletanos.
Desde aquellas suspensiones ocurridas durante los años de la Segunda República, no se había visto nada igual. La sensación era de frío, de tristeza, de dolor... no sólo en los cofrades, sino en todos los vecinos de la ciudad.

Las calles estaban tristes, solas, no se oía nada, sólo el silencio, ... si es que éste e puede oír.
Aún así en el corazón de todos estaba el imaginarse en sus mentes y en sus almas aquellas procesiones, aquellos actos, que en otras circunstancias se vivirían con toda intensidad.

Así pues aquella que soñaba comenzó a soñar....

Se fue andando, con su imaginación, hasta la Iglesia de San Pedro Apóstol, allí se apostó, en frente del portón parroquial, aguardando que el reloj diese, puntual, las nueve de la noche.
Sonaron 9 campanadas y al instante un cofrade abrió de par en par aquellas viejas puertas del templo del apóstol.


Dibujo Roberto Alonso
La cruz guía apareció, el estandarte color crema y oro también, y a ambos lados surgieron filas de niños con sus velas encendidas, fueron saliendo con parsimonia, con lentitud, poco a poco, ....  a lo lejos se oía el redoble del tambor... salieron las manolas, los hermanos de penitencia con sus cruces, los hermanos de luz con sus hachas encendidas... y de repente Jesús de la Esperanza apareció en escena, su figura se vislumbró casi a las puertas del templo...

... Y en esto redoblan todos los tambores y la marcha real suena.
El estruendo invade el ambiente y las piel se estremece.
Los hermanos de carga con pericia y su saber hacer, hacen andar al Señor de la Esperanza, han pasado casi 15 minutos, y la emoción invade el ánimo de nuestro protagonista.

La hermandad sale con todo su esplendor, Jesús de la Esperanza comienza a mecerse por las calles de Valladolid, son las 9 y 20; reviran a la calle de Chancillería, se adentran en la callejuela de San Martín y llegan a las Angustias, la Catedral está cerca, suben calle arriba y allí, allí en el interior de la Seo, en la capilla del Sagrario, harán el acto de oración.

https://www.youtube.com/watch?v=IWlFa7xPX2o

https://www.youtube.com/watch?v=yH2GGLHzLNU



Dibujo Roberto Alonso
Nuestra protagonista ve que casi son las 10, no llegará a tiempo para ver salir por la puerta de la Iglesia de Nª Sª del Carmen, en  las Delicias, al Cristo de la Buena Muerte y a Nª Sª de los Dolores; pero se afana en ello, ha dejado a Jesús de la Esperanza en el interior de la Catedral.

Tomó la calle de Teresa Gil, cruzo la Plaza de España, se adentró en Panaderos, para por Labradores, y su túnel, llegar a la Avda de Segovia.

Fue todo lo rápido que su mente y su imaginación pudo, allí se encontró, de frente, con los hermanos de la Cofradía de la Exaltación; vio su Estandarte en azul y rojo, su cruz guía y de fondo a lo lejos se oía el redoble de tambores y los sones de cornetas.

Apreció desde la distancia el paso acompasado de costero a costero de los portadores del  "SANTÍSIMO CRISTO DE LA BUENA MUERTE", de  un escultor vallisoletano, desconocido, de finales del XVI, posiblemente de 1590.
Dibujo Roberto Alonso
Y de "NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES" , posiblemente imagen de Pedro Osorio, del año 1600, y que en su día hiciese para la Cofradía de la Piedad en su advocación de la Soledad.

Rezaron el Via Crucis y la procesión regresó al templo, del barrio vallisoletano, ya entrada la madrugada, por las calles de Canterac y Mariano José de Larra.

La entrada fue solemne, y al compas de la marcha real, Madre e Hijo regresaron a su casa.

El Viernes de Dolores terminaba, nuestro protagonista pensativo pensó, ya queda un día menos para volver a presenciarlo.


Mañana será Sábado de Pasión.

https://www.youtube.com/watch?v=FsgTpTLf8co

https://www.youtube.com/watch?v=T1pQJIdEJog

jueves, 2 de abril de 2020

Triduo al Cristo de la Humildad y al Entierro de Nuestro Señor.

Último día del triduo.
Hoy dedicado al Entierro de Nuestro Señor.

Escena procesional que, siempre que puedo, reivindico para que recupere su nombre original.

Puedo entender que en su día, y para conseguir quizás su reincorporación a la Semana Santa, se le denominase "Cristo de la Cruz a María".

En cualquier caso esta escena, bella en su factura y composición, tiene cabida perfectamente tanto en la procesión del Viernes Santo como en las procesiones propias de la Cofradía.

Así pues pidamos a Nuestro Señor en su Santo Entierro, para que interceda por todas las personas que están falleciendo en España estos días a causa de esta terrible pandemia.





JOSÉ DE ARIMATEA Y NICODEMO ENTIERRAN A JESÚS:


Después de que el romano le traspasase el costado con su lanza, se dirigió a Nicodemo y le dijo que ya podían hacerse cargo del cadáver.

José había traído para poder el trabajo una escalera, unas tenazas y herramientas necesarias para el desenclavo; a parte de hierbas aromáticas y un sudario nuevo para envolver el cuerpo del Señor.

la lluvia comienza a cesar y en el horizonte se vislumbran claros; el sol quiere hacer acto de presencia, aunque la tarde empieza a caer.

Nicodemo coloca la escalera sobre el palo horizontal de la cruz, se encamina hacia arriba, una vez allí con las tenazas y el martillo quita el letrero que puso Pilatos,
...  INRI, se podía leer.

Una vez hecho esto comenzó a realizar el desenclavado de las manos, colocó una sábana entre los brazos de Jesús para evitar la caída repentina del cuerpo. 
Una vez conseguido eso y José haber hecho lo mismo con los clavos de los pies, comenzó el descenso del Señor.

Su Madre se aproximó a la cruz y, una vez descendido, lo acogió entre sus brazos, durante un instante María imploraba a lo alto mientras que con su otra mano sujetaba el cuerpo de su Hijo. La Magdalena lloraba, aún no había consuelo para ella. Juan ayudaba a los dos judíos.

Nicodemo lo sujetó por los hombros y José por los pies y con sumo cuidado lo trasladaron hasta un sepulcro nuevo, que tenía este último en un huerto cercano.
Le lavaron y embalsamaron según las costumbres judías, para ello usaron 100 libras de mirra y áloe, lo envolvieron en un sudario y sábana limpia y allí lo dejaron sobre una losa, pues era el día de la Preparación.
Rodaron la piedra sobre la entrada del sepulcro y se marcharon cabizbajos a Jerusalén.

No había nadie en el camino de regreso, el silencio parecía haberse apoderado de sus gentes, la noche se echaba encima.
Juan abrazó a su madre y Nicodemo hizo lo mimo con la Magdalena.
José de Arimatea caminaba sólo, con la mirada perdida, hacia aquella luna llena que iluminaba el camino de regreso... 

...camino que en tres días recobraría todo el sentido... Cristo resucitaría.



Que tu Santa muerte reconforte a los familiares de todas las personas que en estos días están falleciendo en España.

Ayúdales a saber llevar con entereza y con mucha paz, la pérdida de sus seres queridos.

También te pedimos por todos los hermanos cofrades que han fallecido, por esta causa o por otras, acógelos en tu Reino, Señor.

Ya disfrutan de la vida plena en tu compañía.


Cristo, tú eres el único dueño de la vida.
Nos concedes el regalo de nacer con un propósito
y de la misma forma cuando ya lo hemos cumplido
nos llamas a tu reino de paz,
cuando tú consideres que nuestra misión en este mundo ya está cumplida.



Que el Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa. Amén

miércoles, 1 de abril de 2020

Triduo al Cristo de la Humildad y al Entierro de Nuestro Señor.

Infografía cortesía Juan Carlos Urueña.
Segundo día del triduo a nuestras imágenes.
Voy a permitirme una pequeña licencia... 

Hoy queremos hacer oración ante Cristo en la Cruz, aquella imagen que nuestra hermandad dispuso en tiempos pasados: El Cristo de la Sagrada Lanzada.

Imagen que lamentablemente no ha llegado hasta nuestros días, que es posible, o bien que aún no hemos sido capaces de saber realmente donde se encuentra.

Y ante este Cristo crucificado, nuestro Cristo de Piedad, queremos ofrecer hoy el día y las intenciones y oraciones de este Triduo.


En esta tarde, Cristo del Calvario,

Vine a rogarte por mi carne enferma;
Pero, al verte, mis ojos van y vienen
De tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
Cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
Cuando las tuyas están llenas, llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
Cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
Cuando tienes rasgado el corazón?
Ahora ya no me acuerdo de nada,

Huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
Se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada,
Estar aquí junto a tu imagen muerta,
Ir aprendiendo que el dolor es sólo
La llave santa de tu santa puerta.
Ir aprendiendo que el dolor es sólo
La llave santa de tu santa puerta.



CRISTO DE PIEDAD:

Y Jesús entregó su alma a Dios; el cielo lleno de nubarrones negros comenzó a descargar agua, luego granizo. Al poco se levanto un aire fuerte, hacía frío, mucho frío; nadie podía aguantar en pie en aquel monte del Calvario.

A lo lejos Juan vio que se acercaban dos hombres, uno de ellos entregó al centurión un pergamino. Lonjinos, con su caballo se acercó, el soldado se lo entregó y éste leyó lo que allí estaba escrito .
Pilatos había concedido a José de Arimatea poder enterrar el cuerpo del Señor en un sepulcro nuevo.

Pero Lonjinos, antes de entregarles a esos dos hombres el cuerpo del rey de los judíos, quiso cerciorarse de que realmente estaba muerto.

Giro su cabalgadura, se aproximó a la cruz, tomo su lanza y se la clavó en su costado.
Al punto, salió sangre y agua.
Juan que vio todo esto, lo conservó en su corazón.

Unos 70 años después escribiría:

"...él que lo vio da testimonio de ello, y sabe que su testimonio es verdadero y que dice verdad, para que también vosotros creáis que Jesús, es Cristo el Hijo de Dios..." 


Nosotros a veces también tenemos miedo, somos seguidores de Jesús en secreto, como Nicodemo o José de Arimatea, que en privado eran fervientes seguidores suyos, pero que delante de los demás eran un poco cobardes. Al final quisieron borrar su culpa y se atrevieron a pedir su cuerpo y enterrarle.

Cristo de Piedad ayúdanos a ser valientes, a dar testimonio tuyo siempre, sin miedo, ni vergüenza.
Que nadie nos haga renegar de ti, que tu Evangelio sea siempre nuestro camino y nuestra luz.

Cuenta la leyenda que Lonjinos en ese momento, en el que al traspasar el costado de Cristo le llegó a sus ojos su sangre y su agua, comenzó a creer en Él.

Cristo de Piedad, que seamos capaces siempre de creer en Tí, que no hace falta verte para saber que estás a nuestro lado y nos ayudas. Danos una Fe fuerte para seguirte.



https://www.youtube.com/watch?v=4rWrzqHLubA


https://www.youtube.com/watch?v=7pU8hC9Ipgs

martes, 31 de marzo de 2020

Triduo al Cristo de la Humildad y al Entierro de Nuestro Señor.

En estos días también estaba previsto realizar el triduo a nuestros dos titulares, imágenes que antaño, nuestros hermanos que nos precedieron en la cofradía, tuvieron a bien costear para el bien de la Piedad.

Estas dos escenas son:
El Santísimo Cristo de la Humildad
Y el Entierro de Cristo.

Es por ello que queremos seguir haciendo pequeñas reflexiones y un rato de oración en torna a ellas; para que, por su intercesión, nos ayuden a superar esta terrible situación.

AQUÍ TENÉIS AL HOMBRE:

Pilato ya está cansado con los judíos, en especial con Caifás; si fuese por él, soltaría a Jesús. No ve nada malo, nada para castigarle más. Cree que es inocente, pero ... 

Pedro quiere acercarse, ha renegado ya dos ves de su amigo: de todas formas no es consciente de lo que le dijo Jesús cenando...

"Esta noche antes de que el gallo cante, me habrás negado tres veces".

Hace frío, y quiere calentarse en el fuego que han preparado en el patio, pero uno de los siervos del sumo sacerdote lo conoce, sabe que es amigo de Jesús.
El judío le interpela y Pedro niega por tercera vez a su amigo.
Canta un gallo y Pedró , ahora sí, se acuerda de aquello y rompe a llorar...

Se atisba el alba, los primeros rayos de sol aparecen, Jesús fue llevado al Pretorio, al lado se levantaba majestuosa la torre Antonia, estancia del procurador romano.
Pilato salió afuera, al lugar que se conoce como el "Enlosado", enorme empedrado que cubría el patio central  de la fortaleza Antonia.
Jesús fue allí puesto por dos romanos, llevaba una corona de espina en su cabeza, un manto color púrpura y una caña entre sus manos; querían mofarse de Él, pues era el Rey de los Judíos.

Y es que Poncio Pilato, unos minutos antes le había preguntado a Jesús si era verdad eso que se decía de él. El Nazareno le contestó lo siguiente "Mi Reino no es de este mundo"; dando por zanjada la cuestión. 

Pero el Romano arrogante y cobarde, dijo a la muchedumbre:

"Ecce Homo" (Aquí tenéis al hombre), yo no encuentro nada malo en él, juzgarle según vuestras costumbres"

El pueblo exaltado no quería oír eso, quería una condena en firme...
Y Pilato lavándose las mano se lo entregó para crucificarlo.

Señor de la Humildad, que ejemplo tan grande en aquellos momentos terribles.

Nos demostraste a todos nosotros que la humildad, la sencillez, es lo que nos debe caracterizar como seguidores tuyos que somos.

Ayúdanos Señor, especialmente ahora, en estas circunstancias tan difíciles que como sociedad nos toca vivir.


Que seamos pacientes, ayúdanos a ello.



ORACIÓN


Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. 

Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo.

 Amén.