sábado, 29 de enero de 2011

LA PIEDAD DE SEVILLA: HERMANDAD DE LOS SERVITAS.


Pequeño homenaje a esta hermandad Sevillana, muy próxima a la nuestra, a la cual se la rindió visita hace unos años, con motivo de la presencia de nuestra cofradía en Sevilla.
Posiblemente fundada por inicativa de algunos castellanos, os dejamos unas pequeñas pinceladas de su historia.
La fundación de esta Hermandad se produce el 16 de Agosto del año 1.696, cuando fueron aprobadas sus primeras Reglas, si bien se desconoce su origen ya que en el decreto de erección inserto en las mismas, se consigna como fundada nuevamente dando culto a un pequeño grupo de la Piedad fechable hacia el S. XVI, de tradición posiblemente castellana, y que la Hermandad conserva en una pequeña hornacina en el presbiterio de su Capilla.


En 1720, un hecho trascendental ocurriría en la primitiva Hermandad de Ntra. Sra. de los Dolores, al concederle el Prior General de los Siervos de María, Fray Sotero María Caballi, licencia para fundar en su Capilla una Orden Tercera de esta Congregación, más conocida corno "Servitas". A partir de este hecho y gracias a la devoción de sus hermanos, la Cofradía cobra un auge inusitado, encontrándose entre sus hermanos S. M. Carlos III, gran cantidad de Títulos Nobles, Prelados, Jueces, profesores de la Universidad, canónigos y un largo etc. siendo también origen de gran cantidad de hermandades en el ámbito provincial.

Hacía 1730, la Hermandad se ve ante la necesidad de poseer Imágenes de tamaño natural, encargándolas al hermano y gran escultor, D. Joseph Monte Dóca, el cual, influido por el grupo primitivo realiza las actuales, joyas de la imaginería sevillana, recibiendo a través de los tiempos numerosos elogios de los tratadistas del arte. El "paso" sobre el que figuran, es de gran severidad en caoba tallada, con la particularidad de que las Imágenes van sobre una rica peana de carey y plata.

En 1971, y tras largos años de postración, el Cardenal D. José María Bueno Monreal, transforma la Hermandad en Cofradía de Penitencia, culminando un largo proceso de reactivación fruto de la perseverancia de sus hermanos.
En 1981, sale por primera vez la Imagen de María Santísima de la Soledad En el año de 1998, el Stmo. Cristo de la Providencia y Ntra. Sra. de los Dolores, presidieron el Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla, celebrado en la Santa y Metropolitana Iglesia Catedral, el día 2 de marzo, primer lunes de Cuaresma.

TÚNICAS: Negras de cola, con escapulario, antifaz de muceta y cinturón de cuero del mismo color. Sobre el antifaz lleva el Corazón Doloroso de María traspasado por siete puñales y timbrado por la corona real de España. Esta túnica esta basada en el hábito de la Orden de Siervos de María.

miércoles, 26 de enero de 2011

REPLANTEEMOS NUESTRA SEMANA SANTA, AL MENOS EL JUEVES SANTO


De todos es conocido el cambio que ha sufrido nuestra Semana Santa a lo largo de la historia, desde sus inicios, en la centuria del quinientos, hasta la actualidad.
En esos siglos pasados solamente las 5 penitenciales eran las que organizaban sus procesiones: qué día salían, a qué hora, cómo lo hacían, con qué pasos, desde qué iglesia partían y qué recorrido trazaban.

(Imagen: interior de la Catedral con la antigua reja, es muy probable que así la contemplasen las 5 penitenciales en siglos pasados cuando acudían a realizar la estación ante el Santísimo)

Una cosa tenían clara estas 5 hermandades y es que a parte de sus recorridos particulares, luego se unían a uno común, tradicionalmente llamado “Carrera o recorrido oficial”.
La Vera Cruz y la Pasión lo hacían el Jueves Santo y la Piedad, las Angustias y Jesús el Viernes Santo.
Éstas entraban a la Catedral, hacían oración ante el Santísimo y luego salían por la puerta de Santa María.
Así transcurrió durante años y siglos, decayendo esta tradición secular en el Siglo XIX, cuando se empieza a realizar la procesión del Santo Entierro, con la participación de las 5 cofradías de forma conjunta.

Y así llegamos a 1922, cuando un grupo de personas, con Gandásegui a la cabeza reformaron y reestructuraron la Semana Santa en su totalidad.
Mantuvieron y potenciaron la procesión por la que hoy en día se nos conoce en medio mundo, la General del Viernes Santo; y crearon otras de nuevo cuño, como la de las Palmas, el Vía Crucis, o la de Penitencia y Caridad, conocida por la de la cárcel y el hospital.

Así ha ido navegando nuestra Semana Mayor, y a medida que se creaban nuevas hermandades se fueron también proponiendo nuevas procesiones.
No las enumeraré pues por todos son conocidas, lo que si diré y creo que es el sentir de un gran numero de cofrades con los que a veces hemos intercambiado opiniones, es que al menos el Jueves Santo necesita un nuevo planteamiento, una nueva reestructuración, quizás sea necesario en toda la Semana Santa, pero desde luego que el Jueves Santo si lo necesita y con apremio.

Ese día desfilan casi todas la hermandades (creo que solamente no lo hacen la cofradía de los Artilleros, las Siete Palabras, Atado a la columna y Sepulcro, aunque ésta participa acompañando en la de Penitencia y Caridad), en total 15, de ellas 10 acuden a la Catedral, el resto no, aunque algunas pasan al lado.

Dado que esto es así y dado que cada vez hay un mayor interés por parte de las cofradías en hacer su propia procesión de Regla y de acudir a la Catedral a realizar su estación de Penitencia, sería lógico y adecuado e incluso hasta muy acertado que ese día, todas las que tiene procesión acudan a la catedral, por un recorrido común o carrera oficial y hagan oración ante el Santísimo.

Para ello habría que reformar la salida por la puerta de Santa María o buscar otra solución que haga más dinámica la salida y entrada a la Seo.

Es posible que haya que retocar horarios (inicios de procesiones, paso por algún determinado lugar, hora exacta para entrar en la Catedral, etc,) Con buena voluntad y entendimiento todo esto es viable.
Quizás, también sea probable que el Arzobispado esté interesado en este tipo de iniciativas, o por lo menos que vean que las cofradías hacemos y proponemos nuevas ideas en nuestras procesiones, eso sí con un marcado sentido cristiano, (y que no solamente nos vean como meros sacasantos), y caritativo pues esa labor humanitaria y social sigue siendo necesaria.

Sólo son ideas, sólo son apuntes pero desde luego:
Valladolid ganaría, nuestra Semana Santa también.

lunes, 24 de enero de 2011

JUAN PABLO II, SERÁ BEATIFICADO.


La beatificación de Juan Pablo II será el 1 de mayo, fiesta de la Divina Misericordia.


Benedicto XVI no podía esconder, el domingo, su alegría. Dos días antes, el Papa aprobó el Decreto que reconoce la curación inexplicable de Parkinson de una religiosa francesa como un milagro atribuido a la intercesión de Karol Wojtyla ante Dios.
Su elevación a los altares tendrá lugar el Domingo II de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia, que este año coincide con el 1 de mayo

«Estamos felices!», reconoció el sucesor de Juan Pablo II ante los peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, aclarando que la fecha escogida para la celebración «es muy significativa: de hecho, será el segundo domingo de Pascua, que él mismo dedicó a la Divina Misericordia, y en cuya vigilia concluyó su vida terrena», hace seis años. Con estas palabras, el Pontífice dio inicio a «una profunda preparación espiritual para este acontecimiento» en toda la Iglesia.


Acontecimiento histórico
Se trata, de hecho, de una de las decisiones más importantes de este pontificado. La beatificación es el reconocimiento formal por parte de la Iglesia de que una persona fallecida está en el Paraíso y que, por tanto, tiene la capacidad para interceder por las personas ante Dios.

Por la beatificación, la persona puede ser venerada en público en una región determinada, generalmente la región que pidió su beatificación, que en este caso ha sido la diócesis de Roma.

El próximo y último camino de este proceso es la canonización, por la que una persona es proclamada santa y su modelo de vida propuesto a la Iglesia universal.

Como explica Giovanni Maria Vian, quien además de director de L'Osservatore Romano es historiador, se trata de un hecho sin precedentes, pues desde que tienen lugar los procesos canónicos de beatificación, en los últimos diez siglos, nunca un Papa había elevado a la gloria de los altares a su predecesor. El único caso análogo, dada la rapidez con la que se ha celebrado el proceso, ha sido el de la Madre Teresa de Calcuta.


La fecha escogida para la beatificación ha sido propuesta por el fiel secretario de Karol Wojtyla, el cardenal Stanislaw Dziwisz, hoy arzobispo de Cracovia, quien recibió la noticia desde la ciudad polaca. «Sí, es verdad, se lo pedí al Santo Padre y le estoy profundamente agradecido por su decisión. Hay un motivo espiritual, pues toda la vida terrena del Siervo de Dios Karol Wojtyla estuvo encomendada a la Divina Misericordia», afirmaba el mismo día del anuncio. «Ahora todos estamos autorizados a dirigirnos a él para que interceda ante Dios. Yo lo hago diariamente desde el día de su muerte, y a partir de ahora lo haré con mayor intensidad».

Rigor absoluto

Benedicto XVI insiste en que no ha habido excepciones en cuanto al rigor propio que exige una causa de beatificación, que compromete en primera persona la autoridad del Papa. El encargado de dar seguimiento a este dossier ha sido el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, quien aclara que sólo se han tomado dos medidas particulares en este proceso y ninguna de las dos afecta al rigor.


En primer lugar, como en el caso de la Madre Teresa de Calcuta, el Papa decidió derogar la normativa vigente, según la cual, era necesario esperar cinco años después de la muerte del Siervo de Dios para comenzar el proceso de beatificación.

En segundo lugar, la Congregación vaticana simplemente decidió dar preferencia a esta Causa, evitando que sus dossieres quedaran en lista de espera por el elevado número de Causas en curso. Esta segunda decisión, aclara el purpurado, se tomó al constatar que «se trataba de una Causa compartida, que recibía positivas y continuas solicitaciones por parte de todo el mundo: desde los episcopados hasta los fieles. Sin contar las frecuentísimas señalaciones de gracias atribuidas a Juan Pablo II que han seguido llegándonos». Ahora bien -deja claro el cardenal Amato-, «quiero confirmar que, más allá de las facilidades relativas a los tiempos del proceso, por lo que se refiere al proceso no se han hecho facilitaciones. ¡Al contrario!»


Esto explica precisamente el motivo por el que la beatificación tiene lugar este año y no hace ya varios meses, como algunos medios habían anunciado. Y es que la Congregación no se ha dejado llevar por el estrés y ha tomado todo el tiempo necesario para analizar científicamente el milagro y poder demostrar que la religiosa ha quedado curada de manera duradera, sin recaídas (una de las condiciones que exige el proceso).

Respondiendo a las preguntas frecuentes de los periodistas, el cardenal Amato revela que la Congregación, en el proceso, ha analizado con detalle la relación del fallecido Papa con el padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, y ha podido comprobar que «Juan Pablo II no estuvo en ningún modo implicado en las vicisitudes que afectaban al lado oscuro de la personalidad en cuestión».
Otros periodistas habían tratado de empañar la figura de Juan Pablo II por su amistad con Wanda Poltawska, famosa psiquiatra de Cracovia, a la que dirigió espiritualmente a lo largo de su vida. El cardenal Amato, sobre este caso concreto, ha explicado al semanario Famiglia Cristiana que «conocíamos esas cartas antes de que fueran publicadas y han sido analizadas atentamente: no hay sombra alguna sobre el sacerdocio de Wojtyla».

viernes, 21 de enero de 2011

PATRIMONIO PERDIDO


La Iglesia Penitencial de Ntra Sra de la Piedad conservó en su interior interesantes obras de arte, desde luego hoy desaparecidas.
Al ser derribada en 1791 la casi totalidad de sus obras fueron perdiéndose, sólo conservándose aquellas que resultaron útiles a la hermandad, como los pasos procesionales, imágenes devocionales, u ornamentos, ... los grandes perjudicados fueron los retablos, realizados en madera policromada, que por sus enormes medidas no podían ser recolocados en otros templos. Y como esta demolicón ocurrió unos cuantos años antes de la desamortización, tampoco pudieron ser recogidos por los académicos, ni conservados en las dependencias del posterior museo.

Ecce Homo (José de Rozas, 1691, también trabajó para el retablo del Sepulcro)


Aún así si hemos podido comprobar que en la Iglesia de la Piedad existieron al menos 4 altares.
Estas obras desaparecidas fueron:

1.- Retablo Mayor de la Iglesia de la Piedad:

.-Madera Policromada.
.-Fue pintado y dorado por Bartolomé Duque en el año 1.678.
No tenemos apenas noticias de él, si sabemos que fue consagrado con la colocación de la Virgen de la Piedad en el año 1.680, y que en el año 1.724, se realiza el camarín de la Virgen por Matías Machuca.
También sabemos que fue policromado en el año 1.678 al precio de 5.800 reales por Bartolomé Duque, colaborando con él José de Estrada.

2.-Retablo del Sepulcro:
.-Madera Policromada, dorado por Juan Gerero, en el año 1696.
Dentro del retablo estaba colocado el paso del Entierro o del Sepulcro.
No se tiene ninguna descrpción de él.
En 1.691 José de Rozas, a cambio de conseguir honores de diputado, se comprometió a hacer
“una concha dando hueco bastante para que con fazilidad pudiese entrar y salir la efixie” .
El año 1.696 una devota del Cristo del Sepulcro, mandó dorar su retablo.
“... con la misma disposición que están los retablos del Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Soledad...”
Para ello se concierta con Juan Gerero, quien al final de ese año,
“no havia cumplido con su obligación”.

Por esta última información también comprobamos que hubo otros dos retablos:

3.- El del Cristo de la Humildad (Ecce Homo)

4.- Y el de Nª Sª de la Soledad.





martes, 18 de enero de 2011

CARTEL y PREGONERO 2011


Desde el pasado Viernes, 14 de Enero, Valladolid ya conoce quien pregonará su Semana Mayor y que fotografía nos representará por España para dar a conocer y divulgar nuestro acontecimiento más internacional.


Sin duda estamos, en cuanto al cartel se refiere, ante una copia casi exacta del de 2006.

Son fotografías magníficas, eso no cabe duda, pues sus autores son excelentes profesionales, pero no destacan a Valladolid durante su Semana de Pasión, no nos muestran calles, plazas, sentimientos, cofrades, ... momentos inolvidables dentro de esa extraordinaria Semana Grande.


Y en cuanto al pregón y su pregonero, sólo decir que sin duda alguna Valladolid posee gente suficientemente preparada para dar un pregón de estás características.

Seguramente el Sr. Glez Ferrari lo pregonará de manera excelsa, eso no lo vamos a poner en duda, pero antes hay en Valladolid gente y personas más cualificadas.

Historiadores, periodistas, maestros, e incluso cofrades, que harían del pregón , una magnífica obra de Arte.

jueves, 13 de enero de 2011

OTRO TROCITO DE HISTORIA PERDIDO








EL próximo 17 de Enero celebreramos la festividad de San Antonio Abad, vulgo San Antón, en nuestro Valladolid existió una Iglesia dedicada a este Santo.

Situada en lo que entonces fue la calle de Clérigos Menores, después de San Antón y finalmente de Simón Aranda, estaba ubicada junto al Colegio de Padres Jesuitas de San Ambrosio.


Se fundó esta Iglesia y junto a ella un hospital, para cuidar y recoger a los pobres con cáncer u otras enfermedades de la piel.

La Iglesia y Capilla Mayor fue reedificada por lo Señores Don Mateo y Doña Francisca de Tasis, las obras de esta capilla se terminaron en 1574.




La Iglesia era toda de piedra, de una sola nave y de estilo gótico. Poseyó un retablo mayor con su Santo titular, San Antón, sobre un dragón de 7 cabezas.



Tuvo otros retablos como el de la Virgen de la Soledad, San José y el Cristo de la Humildad (todos ellos de la Cofradía de la Piedad), pues fue sede canónica de esta Hermandad desde 1790 hasta 1927.



En su lado izquierdo se situaba la Capilla del Santísimo Cristo de Burgos, separada del resto del templo por una hermosísima rejería. Lástima no saber donde para..., se acometieron tantos atropellos en esta espectacular ciudad, que si no se hubiese derribado todo su patrimonio quizás hoy podríamos haber contemplado una de las ciudades más bellas de toda España.




Fue demolida en 1939. En su lugar se construyó un moderno edificio, dentro del cual se encouentra el teatro Cervantes. Hasta hace unos años estuvo a su lado el local de Cáritas, para posteriormente derribarlo.
Curiosamente durante este derribo salieron restos de la antigua Iglesia eliminándose por completo al construirse el moderno aparcamiento para turismos y vehículos.








En recuerdo de aquellos cofrades de la Piedad que allí vivieron seguramente la época de más ocaso de la hermandad, pero que si contemplaron ese patrimonio que nosotros ahora sólo podemos imaginar.




lunes, 10 de enero de 2011

2011: OTRO ACONTECIMIENTO HISTÓRICO EN LA PIEDAD.


El 22 de Agosto de 2011 la cofradía de la Piedad celebrará su 433 aniversario como hermandad penitencial y lo hará con el mejor de los regalos, poder participar en el Vía Crucis que será presidido por su Santidad el Papa Benedicto XVI, dentro de la JMJ de Madrid 2011.


Nuestra cofradía acudirá a Madrid con la actual imagen titular, Nª Sª de la Piedad, y cubrirá la 13ª estación.

Según se nos comunicó en el 1er cabildo informativo, los cofrades asistirán con su hábito, sin capirote, medida no del todo acertada, pero que al fin y al cabo garantizará la uniformidad de todos los que asistan, a parte de dar a conocer a los que allí acudan nuestro hábito penitencial.

Las hermanas cofrades podrán de igual forma llevar la tradicional mantilla española.


También se informó del traslado de la imagen, de su posible ubicación en Madrid, del inicio de los actos y de su procesión final.


Y ya a parte de todo esto y retomando las palabras del inicio sería una excelente idea que acudiesen el mayor número posible de cofrades, creemos que es un acontecimiento histórico que quizás no se vuelva repetir, seremos los encargados de representar a Valladolid y a nuestra Semana Santa.


Y seremos los cofrades de este momento histórico actual los únicos en valorar nuestra historia pasada y proyectarla en el futuro de nuestra hermandad.


Sería deseable que se hiciese un estandarte conmemorativo, una insignia, bandera o pendón..., recordando que después de 433 años de historia y que gracias a nuestros cofrades, a todos ellos, (desde los primeros que fundaron la hermandad hasta los actuales ) nuestra Cofradía de la Piedad estuvo presente un 19 de Agosto del año 2011 ante su Santidad el Papa Benedicto XVI, dando testimonio público de nuestra Fé en Cristo.


Ojalá esta iniciativa pueda tener cabida y sea una realidad en Madrid el 19 de Agosto de 2011.

domingo, 26 de diciembre de 2010

EL ÁRBOL DE NAVIDAD: Origen, leyenda y tradición


Por Mario ALONSO AGUADO, (Mercedario).
(Publicado en el periódico “El Semanal de La Mancha”, 24- XII-2010)

Ante la proximidad de la Navidad, las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades cobran nuevo color, lo mismo sucede con los escaparates de los pequeños comercios tradicionales en muchas de nuestras calles peatonales, o con las entradas a los grandes centros comerciales en el extrarradio de nuestras capitales.
También nuestros hogares, especialmente los comedores y salones de cada casa, se ven inundados de la luz y del colorido procedente de la decoración navideña. Y por supuesto, los templos católicos, siguiendo tradiciones ancestrales y las directrices marcadas por la liturgia propia de este tiempo, aprovechan la Navidad para hacer de ella una catequesis diligente montando Nacimientos vivientes, Portales de Belén, árboles de Navidad, etc.

Algunos, más papistas que el Papa, han querido oponer el árbol navideño al tradicional Portal, como si el primero fuese un elemento laico totalmente ajeno al segundo. Árbol versus Portal, laicismo frente a confesión de fe, paganismo ante cristianismo, pero nada más lejos de la realidad. La bella costumbre de colocar un árbol adornado en el tiempo de Navidad, se encuentra también en bastantes iglesias y, sin lugar a dudas, es una clara referencia cristiana.
El árbol de Navidad, además de simbolizar al invierno o al año nuevo entrante, es al mismo tiempo un signo popular hondamente cristiano. Su origen parte de la idea del “Árbol del Paraíso”, que en estos días especiales de la Navidad apunta a lo más alto indicando que en Cristo se ha cumplido toda promesa y nace la nueva vida del paraíso. En medio de los árboles de hoja caduca, muertos en el frío invierno, el abeto verde se presenta como signo de Cristo, el Viviente, recordándonos que él, nacido por nosotros en Belén de Judá, es el verdadero Árbol de la Vida, aquel del que fue separada la humanidad a causa del pecado del primer Adán.
No podemos olvidar, además, que un árbol fue protagonista de la redención, pues el que venció en un árbol fue en un árbol rendido.
La costumbre de poner árboles de Navidad es relativamente reciente en España, su origen procede de los países nórdicos. Como dije antes, en algunos lugares reemplaza a la venerable tradición latina de poner Belén o Nacimiento. Pero esto no debiera ser así. Ambos elementos no solo no son incompatibles, sino que se complementan perfectamente. Colocar un árbol junto a un Nacimiento nos recuerda que la Redención del género humano, culminada en el Árbol de la Cruz, tuvo su inicio con el nacimiento del Salvador.

La desbordante imaginación popular, que siempre acude a leyendas para tratar de explicar lo prodigioso y admirable, comenzó a contar, a partir de la Edad Media, que en la noche mágica de Navidad no solo entonaron cánticos los ángeles y se alegraron los pastores, sino que toda la creación cobró nueva vida. De ese modo, los animales comenzaron sorpresivamente a hablar y a cantar, las plantas empezaron a florecer como si de una adelantada primavera si tratara; y los árboles dieron repentinamente sus nobles frutos: castañas, avellanas y nueces; naranjas, peras y manzanas; membrillos, granadas y limones; higos, bellotas y aceitunas. La naturaleza entera se desbordaba.
Tan solo el abeto que nunca florece, quedó muy triste, ya que no podía sumarse a la alegría que el cosmos manifestaba ante el nacimiento del Redentor. Por eso, cuenta la leyenda que el Señor tomando en sus divinas manos un manojo de estrellas las arrojó sobre sus estériles ramas, quedando de ese modo alegremente resplandeciente. Prosigue la historia, diciendo que cuando los tres Magos llegaron al Portal de Belén, guiados por una gran estrella, ésta se posó en lo más alto de un abeto cercano, iluminando así el lugar exacto donde nació el Hijo de Dios.
Existía también una piadosa creencia popular según la cual de una semilla del Árbol del Paraíso había nacido otro árbol, de cuya leña, siglos más tarde, se hizo la cruz salvadora del monte Calvario. Por eso, un árbol puesto junto al Belén nos puede recordar, como ya expresé anteriormente, que la Redención comenzó con el nacimiento de Cristo. Pero eso es ya otra historia, para contar más tarde, cuando pase el Carnaval y la Cuaresma. Hasta entonces.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

LA COFRADÍA DEL ROSARIO FUNDADA EN LA PIEDAD


Nunca se ha tenido constancia de ello, pero ciertamente en el año 1759 se fundó dentro de la propia cofradía de la Piedad la hermandad de Nª Sª del Rosario debido a la gran devoción que deparaba la imagen de Nª Sª de la Soledad.

Esta hermandad estuvo muy unida a la Piedad.
Era una especie de comisaria, compuesta por propios cafrades que celebraban la fiesta del Rosario en el mes de Mayo.


Así se reflejaba en el Diario de Valladolid:


"El 6 de mayo de 1759 salió de la iglesia de la Piedad rosario general en que sacaron a Nuestra Señora de la Soledad, la que sale en la procesión del Viernes Santo, habiendo precedido el día antes salve solemne por la noche y fiesta con exposición del Santísimo Sacramento y sermón.

Dicho día dio principio la hermandad del Rosario que fundaron.


El 9 de julio en dicha iglesia, al tiempo de salir el rosario, vino el llamador con un diputado antiguo de la cofradía y grande bienhechor, y se llegó a tanto que llegaron a las manos de manera que el llamador hirió al diputado con un atril en la cabeza de forma que llegó a echar bastante sangre, por cuya causa quedó la iglesia violada y mandada cerrar de orden del Sr. Obispo, quien recogió la llave y prendió al delincuente.

Estuvo cerrada la iglesia hasta el día 30 de marzo del año siguiente que fue Domingo de Ramos cuando se abrió.


El día 19 de julio de dicho año el Sr. D. Juan Manuel Fernández, cura ecónomo de la parroquia del Salvador, de orden del señor provisor, sacó y llevó a dicha parroquia del Salvador a S.M. Sacramentado, dejando la iglesia cerrada a causa de la competencia de los jueces que fueron el señor provisor y un alcalde de la sala del crimen sobre castigar al delincuente, y al cabo se compuso y la iglesia se abrió como dicho es"

lunes, 20 de diciembre de 2010

LA MERCED da PASO a EL CARMEN: Historia de una imagen transformada.

Como ya comentamos hace unos días, la relación entre la Orden de la Merced y algunos cofrades de la Piedad ha sido un hecho. Tras intercambiar opiniones y conocernos personalmente la colaboración ha empezado a funcionar y una primera muestra de ello es el interés por la historia común que nos une.

El Padre Mario Alonso Aguado, doctor en Hª de la Iglesia, de su arte y de su patrimonio, refleja muy bien en sus artículos ese gran conocimiento, en algunos casos minucioso y detallista, de hasta que punto la historia nos depara sorpresas.

Como el artículo que a continuación exponemos y que muy amablemente nos ha cedido al blog para disfrute y deleite de todos los Vallisoletanos.


"A los estudiosos y curiosos del mundo del arte en general, las pesquisas e indagaciones nos llevan a veces a descubrir hechos insólitos y llamativos como el que vamos a referir en el presente artículo. El viajero inquieto que se adentre por las calles y vericuetos de la ciudad de Valladolid escudriñando el contorno de su renombre histórico puede recaer en la perplejidad de Góngora: “¿Vos sois Valladolid?”. Porque la capital de la vieja Castilla es una ciudad pujante y emergente que recupera, con decisión y satisfacción, las trazas de su mejor porte. Nada tiene que ver con la imagen que ofrecía en los años de nuestra adolescencia estudiantil, cuando el escritor Francisco Umbral la describió como “un viejo galeón desguazado entre fábricas”.
Si recalamos en la remozada Iglesia de la Virgen de San Lorenzo, patrona de la ciudad, admiraremos en su exterior la torre gótica, que como centinela parece vigilar desde su aspecto acastillado, o su bella portada neoclásica. Ya en el interior, nuestra mirada repara en la imagen de la patrona de Valladolid, que llegó a la ciudad del Pisuerga procedente de la localidad toledana de Consuegra, en época medieval, en tiempos de leyendas y apariciones. Pero, no es ella la protagonista de nuestra historia si no una supuesta Virgen del Carmen venerada al fondo del templo, y que en realidad es una imagen de la Virgen de la Merced transformada.
La advocación del Carmen llegó a la Iglesia de San Lorenzo con ocasión de la exclaustración y desamortización decimonónica. La V.O.T. del Carmen estaba establecida en el desaparecido convento de carmelitas calzados. Veneraban una Virgen del Carmen, obra de Claudio Cortijo, que salió del convento buscando nuevo aposento. En 1848 los seglares carmelitas se asientan con su imagen mariana en San Lorenzo, y allí aumenta el número de sus miembros y expanden la devoción a la Virgen. Cuando las Órdenes religiosas se restauran, los carmelitas descalzos se instalan, en 1893, en la amplia iglesia monacal de San Benito el Real. Es entonces cuando la Venerable Orden Tercera del Carmen se traslada con su imagen hasta San Benito. Ello motiva que la feligresía de San Lorenzo proteste fuertemente por el traslado, ya que el fervor a la Virgen del Carmen había calado hondo en la misma. El Cardenal Antonio María Cascajares, Arzobispo de Valladolid, media en la protesta y, para solventar el caso, decide donar una nueva imagen para su veneración. La talla en cuestión procedía del entonces Museo Provincial de Bellas Artes –hoy Museo Nacional Colegio de San Gregorio, denominado por muchos como “El Prado de la Escultura”- La imagen fue cedida mediante una Real Orden fechada el 9 de mayo de 1893. En los inventarios del Museo figuraba como una “Virgen de la Merced”, datada en el siglo XVII y perteneciente a la Escuela Castellana, siguiendo los modelos iconográficos de Gregorio Fernández. Escultura de gran calidad y acabado perfecto. Posee elegancia y suavidad en el rostro y tiene, en la parte trasera de su capa, los típicos pliegues que repiten formas geométricas y duras con perfiles angulosos propios del escultor sarriano.
La imagen fue bastante trasformada, los escapularios mercedarios fueron tornados por los carmelitanos. El escudo de la Merced que tenía al pecho fue sustraído, todavía hoy conservaba los engarces; el amarfilado blanco de su túnica y escapulario fueron repintados de color marrón, y un nuevo Niño, desafortunado y poco acorde con el estilo de la Madre, fue puesto en su brazo izquierdo.
¿Pero, de dónde procedía realmente la imagen de la Merced? ¿Cómo había llegado hasta el Museo? El pie al descubierto lo evidencia, la imagen provenía del Convento de San José de Valladolid, perteneciente a los mercedarios descalzos, que poseían, en el decir del historiador Antolínez de Burgos, una iglesia “de las más acabadas, más curiosas y más pulidas de esta región”. La imagen fue venerada en su plural de las Mercedes y gozó de gran devoción, hasta llegó a ser procesionada por las calles de Valladolid como lo evidencian las ranuras de su peana. En algún documento se la denomina “N. Madre la grande”.
He aquí la historia, algo rocambolesca, que padeció esta imagen de la Virgen de la Merced con su transformación, y que hoy, tras 116 años, aguarda a que una acertada restauración la devuelva a su estado primigenio, recobrando su primitivo esplendor y su auténtica advocación."


Mario Alonso Aguado (de la Orden de la Merced, Valladolid)